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Ergonomía en el banco de trabajo: lo que ofrece la Industria 4.0.

Las consecuencias de la revolución digital para la ergonomía en el banco de trabajo son muchas, variadas y notables.

La Industria 4.0 es el tema de moda en Alemania. Sin embargo, resulta muy fácil pasar por alto lo que la cuarta revolución industrial significa para la ergonomía en el lugar de trabajo. Es difícil obviar que estos dos temas están estrechamente entrelazados. Al fin y al cabo, la Industria 4.0 avanza de forma vertiginosa, mientras la población alemana disminuye y envejece. Las empresas se preocupan cada vez más por mantener en forma a sus empleados en el trabajo, tanto como por investigar la aplicación de los sistemas digitales. La siguiente entrada del blog pone el foco en las consecuencias directas de la revolución digital para la salud en el banco de trabajo industrial.

Ergonomía del banco de trabajo a través de la colaboración hombre-máquina

La última vez hablamos de los sistemas ciberfísicos (CPS), en los que las piezas de trabajo se representan mediante un agente de software y, por tanto, son capaces de comunicarse entre sí. Eso no significa, por supuesto, que esta Internet de las cosas deje de lado a las personas. Por el contrario, puede que su intervención sea mucho más significativa que limitarse a pulsar botones. Las personas se convertirán en parte de la red, totalmente en línea con los principios ergonómicos. Imaginemos que se pide al producto A que decida quién debe fabricarlo. Revisará los datos personales de que disponga (como la altura o los trabajos anteriores) y determinará que la persona B es la más indicada. La persona C no será seleccionada porque existe el riesgo de que la operación de fabricación suponga un esfuerzo excesivo para ella.

Otra forma en que las personas y las máquinas interactuarán, en el marco de la Industria 4.0, es el uso de los robots colaborativos. En este caso, las personas trabajarán, hasta cierto punto, hombro con hombro con sus compañeros artificiales. Esta división del trabajo presenta muchas ventajas en términos ergonómicos. En primer lugar, las máquinas pueden encargarse de tareas que causarían rápidamente fatiga física a los trabajadores humanos, por trabajar en posturas incómodas o utilizar herramientas pesadas, por ejemplo. En segundo lugar, la última generación de robots tiene una piel externa sin aristas, lo que significa que pueden trabajar en contacto con las personas. En consecuencia, ya no se precisan elementos de protección o vestimentas de trabajo especiales. Más aún, los robots utilizan sensores especiales para detectar el contacto e iniciar cuidadosas acciones evasivas.

Banco de trabajo ergonómico para el trabajo manual

Se puede decir, sin temor a equivocarse, que no se va a marginar a las personas. La producción manual continúa siendo enormemente importante para la Industria 4.0. Aunque es bien sabido que los trabajos de este tipo son físicamente exigentes, la creciente integración de los trabajadores en los sistemas digitales implica además que existe cada vez mayor transparencia en cuanto a ergonomía en el lugar de trabajo. Si disponen de datos clave de todos sus trabajadores (altura, zona de manipulación ideal, etc.), las empresas podrán por fin asegurarse de que su plantilla esté distribuida de la forma más eficiente y ergonómica posible. En el futuro no habrá excusas para no utilizar bancos de trabajo ergonómicos, ajustables de forma continua. Es por esto que el concepto Industria 4.0 representa un nuevo avance en el desarrollo de bancos de trabajo ergonómicos.

Otra notable tendencia emergente en las prácticas de trabajo ergonómicas tiene que ver con los “vestibles”. Aunque la mayoría de las personas piensen automáticamente en un smartwatch, los sistemas informáticos “vestibles” también ofrecen un sinfín de ventajas para el banco de trabajo industrial. Por ejemplo, ya existen guantes inteligentes que colaboran activamente con la persona que los usa, indicando si se han completado debidamente distintas etapas de producción. Entretanto, un escáner integrado permite identificar objetos de forma prácticamente inmediata. Herramientas como estas ayudan a los trabajadores a realizar varias tareas a la vez, sin tener que realizar ningún movimiento adicional. En resumen, resulta apasionante pensar qué otras cosas podrían llegar en el futuro a la ergonomía en el banco de trabajo.